John Holt, Profesor que cuestionó el sistema de educación tradicional

Hoy quiero platicarte sobre John Caldwell Holt, un profesor que cuestionó el sistema de educación tradicional y que ademas es la persona que acuño el termino Unschooling.

Nació el 14 abril 1923 y falleció el 14 septiembre 1985, fue escritor, educador, defensor de la educación en el hogar y, mas específicamente del Unschooling y sobre todo fue un pionero en la teoría de los derechos de la juventud.

John Holt se desilusionó con el sistema escolar después de varios años de trabajo dentro de ella, se convenció de que la reforma del sistema escolar no era posible y comenzó a defender la educación en el hogar.

“Los niños que tienen con un entorno de aprendizaje rico y estimulante aprenderán lo que estén dispuestos a aprender y cuando estén listos para aprender.”

Holt cree que los niños no necesitan ser coaccionados para el aprendizaje, que aprenderán de forma natural si se les da la libertad de seguir sus propios intereses y ademas una rica variedad de recursos.

Esta línea de pensamiento llegó a ser llamado Unschooling.

Su primer libro de la educación en el hogar, Teach Your Own (Enseñale tu mismo), fue publicado en 1981 y rápidamente se convirtió en la “Biblia” del movimiento de la educación en el hogar.
Fue revisado por su colega Patrick Farenga y reeditado en 2003 por Perseus Books.

Holt escribió varios libros que han influenciado en gran medida al movimiento de Unschooling. Sus escritos han influido a muchas personas y organizaciones, incluyendo el Evergreen State College, Caleb Gattegno, Americanos para una Sociedad Libre de Restricciones de edad, la Asociación Nacional de los Derechos de los Jóvenes, y el Proyecto Freechild.

Holt no tenía un grado de enseñanza, que muchos creen que por su trabajo en el sector de la escuela privada le permitió dar el paso a que él tenga una opinión más objetiva sobre el sistema escolar estadounidense.
Al ser nuevo en el ambiente educativo, se cree que fue capaz de hacer distinciones más objetivas que otros educadores, en cuanto a lo que las escuelas dijeron que estaban haciendo y lo que hacían en realidad.

Durante los primeros años de su carrera de enseñanza, menciona de que las escuelas en general no estaban cumpliendo sus misiones debido al uso de los métodos equivocados y enfoques pedagógicos, y que estos fallos fueron la causa de que los niños que estaban dispuestos a aprender y estaban mas centrados en evitar la vergüenza y el ridículo por no aprender.

Holt escribió en su libro, How Children Fail (1964) “después de todo, si ellos (es decir nosotros) saben que no se puede hacer nada,  entonces no te culpes o castigues por no poder hacer lo que se te ha dicho que hagas”.

Esta idea le llevó a realizar cambios dentro de su propia clase para proporcionar un entorno en el que sus estudiantes se sienten más cómodos y seguros. Con el apoyo de su colega Bill Hull, Holt comenzó a poner menos énfasis en las calificaciones y pruebas, y comenzó a tomar medidas para disminuir la noción de clasificación de los niños. Se centró en que sus alumnos fueran capaces de comprender conceptos, en lugar de memorizarlos. En lugar de utilizar los métodos típicos para determinar el progreso de sus estudiantes, adoptó un enfoque más centrado en el estudiante.

Patrick Farenga parafraseó la distinción de Holt entre los estudiantes buenos y malos: “un buen estudiante tiene cuidado de no olvidar lo estudió hasta después de realizar la prueba.”
Con el tiempo, sus nuevos métodos para la enseñanza le llevó a ser despedido de su posición, según él se debió a que la escuela quería mantener “nuevas ideas (viejas ideas)”.

Después de salir Holt buscó otras oportunidades en la educación. Aunque le tomó algún tiempo para llegar a una conclusión acerca de sus propias ideas sobre la educación, así como dar sentido a sus observaciones, estudios y datos y en última instancia, sintió que las escuelas eran
“un lugar donde los niños aprenden a ser estúpidos.”
Una vez que desarrollo esta conclusión, su atención se centró en hacer sugerencias para ayudar a profesores y padres capaces de enseñar a sus hijos a aprender, lo que motivó su segundo libro, How Children Learn (Cómo aprenden los niños) en 1967.

A pesar de su exitosa carrera, todavía le llegaban rechazos, resentimientos y falsas esperanzas de colegas y los sistemas escolares que rodeaban sus ideas y métodos. Esta realidad lo empujó más y más en la idea de desescolarización (Unschooling).

Después de unos cuantos años de enseñanza y algunos puestos de profesor en universidades de la zona, Holt escribió sus dos siguientes libros, The Underachieving School en 1969 y What Do I Do Monday? en 1970. Ambos libros se centraron en su creencia de que las escuelas no funcionaban y sus ideas sobre cómo podrían ser mejor.

Holt había determinado este tiempo que los cambios que le gustaría ver que suceda en los sistemas escolares no eran propensos a convertirse en una realidad.
Estos cambios incluyen la relación entre los niños, los maestros y la comunidad escolar.
En este momento de la historia de la educación, el movimiento de la escuela libre estaba en su apogeo, y su siguiente libro, Freedom and Beyond (La libertad y más allá) en 1972, puso en duda gran parte de lo que los profesores y educadores hacian cuando sugirió que los niños deben tener más libertad en el aula.

Mientras que Holt continuaba como defensor de los niños, que tienen derechos y capacidades para tomar decisiones por sí mismos, sintió que el movimiento de la escuela libre no era la respuesta a la pregunta de cómo arreglar el sistema escolar.
Holt escribió entonces su libro Escape From Childhood (Las Necesidades y Derechos de la Infancia) en 1974, en la que afirmó que los niños deben tener independencia incluido el derecho a trabajar por dinero, recibir un trato justo y equitativo, el derecho al voto, e incluso el derecho a elegir los nuevos padres.

En ese momento sus nociones de que los niños tienen tanto derechos y responsabilidades no era muy popular, pero desde entonces los sistemas judiciales han visto cada vez más casos de niños que intentan hacer realidad muchas de las sugerencias de Holt, tales como la elección de su tutor legal en el caso de divorcios.

Aunque muchos de los trabajos previos de Holt se había discutido la reforma necesaria y el fracaso del sistema escolar tradicional, su séptimo libro, Instead of Education en 1976, se centró más en los padres para encontrar maneras legales para eliminar a sus niños las escuelas obligatorias. El libro fue aceptado por un gran número de padres que se planteaban educar a sus hijos en el hogar.
Esta correspondencia creció tanto que decidió iniciar un boletín de noticias para los padres en la educación en el hogar.

El enfoque de Holt comenzó a pasar de la crítica de los sistemas escolares a la escritura hasta hablar en público sobre la educación de los adultos y sobre cómo pueden enseñar a sus hijos mientras aprenden por sí mismos. Su libro, Never Too Late: My Musical Life Story (nunca es demasiado tarde: Mi autobiografía musical) en 1978, se centró en mostrar a los adultos que no eran demasiado viejo para aprender cosas nuevas. Esto se traduce en formas en las que los padres que no tenían experiencia en la educación podrían aprender a enseñar a sus hijos por su cuenta en un ambiente de educación en el hogar.

La primera edición del libro más notable de Holt en Unschooling, “Enseñale tu mismo”: El Manual de John Holt sobre la Educación en el hogar, fue publicado en En 1981. Este libro, como se señala en las primeras líneas, es “sobre maneras en que podemos enseñar a los niños,
o más bien, para que puedan aprender, fuera de las escuelas, en casa, o en cualquier otros lugares y situaciones (y cuanto más, mejor) podemos poner a su disposición, es en parte, un argumento a favor de hacerlo, en parte, un informe de las personas que lo están haciendo, y en parte un manual de acción para las personas que quieren hacerlo “.
Este manual ha sido utilizado por seguidores de Holt y la educación en el hogar y actualmente se sigue distribuyendo.

Incluso después de la muerte de Holt en 1985, su influencia en la educación en el hogar continua a través de sus obras. Su último libro, aprendiendo todo el tiempo: How Small Children Begin to Read, Write, Count and Investigate the World, Without Being Taught (¿Qué tan pequeños los niños empiezan a leer, escribir, contar e investigar el mundo,
sin que se les enseñe?), se publicó en 1989. Contiene una serie de sus escritos para crecer sin escolarización .

Según Holt, nadie comienza la vida siendo un estúpido. Con tan sólo observar a los bebés y a los niños y pensar y abrir la mente seriamente sobre todo lo que hacen y aprenden, notamos que muestran una forma de vida, una habilidad y un gran deseo de aprender.

Pero y, ¿qué pasa con esta extraordinaria capacidad de aprendizaje y comprensión intelectual cuando crecemos?. Pasa que se destruye, debido al proceso mal llamado educación, que se desarrolla en la mayoría de los hogares y escuelas.

La mayoría de nosotros los adultos, destruimos la mayor parte de la capacidad creativa e intelectual de los niños por las cosas que les hacemos y obligamos a hacer.
Sobre todo destruimos su capacidad al hacerlos temerosos, miedosos de no hacer lo que otras personas desean, de no agradar, de no cometer errores o de estar equivocados. Les infundimos miedo para arriesgarse, miedo para experimentar, para probar las cosas difíciles, miedo a lo desconocido. En lugar de aminorar sus temores los acrecentamos, a menudo de forma monstruosa. Encontramos ideal la clase de niños “buenos” que nos tienen el miedo suficiente para hacer lo que queremos, sin darnos cuenta de que que lo hacen debido al miedo que les imponemos. Los animamos a sentir que el principal objeto de todo lo que hagan en la escuela
es nada más conseguir una buena calificación en un examen, o para impresionar a alguien con lo que ellos aparentan saber. No solamente matamos su curiosidad sino el sentimiento de que es una cosa buena y admirable el ser curioso, para que así, a la edad de diez, quince años, la mayoría de ellos no hagan preguntas y muestren desdén hacia los pocos que así lo hacen.

Pero en una cosa debemos ser conscientes, debemos comprender que no todos los padres tenemos la capacidad de darnos cuenta de estos daños que a veces ‘inconscientemente’ comentemos, porque estamos muy sistematizados.

Sus libros se han vendido más de un millón y medio de copias y han sido traducidos
mas de catorce idiomas.

Holt describe en sus libros, que las escuelas fomentan la ansiedad y competencia, que los niños fracasan en ellas porque sienten miedo a ser castigados y humillados. Para Holt la escuela era una imposición dogmática que no tenía en cuenta los principios básicos de la educación: libertad y comunicación.

Holt escribió diez libros y numerosos artículos relacionados con la enseñanza y la sociedad que la rodea. Sus libros y escritos han sido de suma importancia para profesores, padres y educadores en casa. Muchos de sus libros se encuentran entre las obras más vendidas dentro de la rama de la enseñanza.

El autor Holt comentaba que sus libros no son un conjunto de teorías, si no de trabajos de campo que nacen de la observación y de su contacto con niños durante muchos años.

Holt sugirió que se hicieran escuelas, donde hubiese muchas cosas interesantes para ver y con las que pudieran trabajar y en la que se permitiera a los niños aprender a su manera.

“Si tienen preguntas, responder las preguntas. Si quieren saber dónde encontrar algo, enseñarles dónde tienen que buscar”.

Se crearon casi mil escuelas alternativas privadas inspiradas en sus ideas, todas fracasaron.
Según Holt “porque nadie quería mejorar las escuelas”. Muchos profesores querían hacer cambios en clase, como tener menos alumnos, menos papeleo, más sueldo para el profesorado, pero no querían cambiar el sistema educativo básico.

Diversos estudiosos de los métodos de Holt, comentan que sus ideas de reformas educativas fracasaron porque la sociedad desconfiaba ante estos nuevos métodos de aprendizaje, por ello tomo iniciativa en la educación en casa, Unschooling.
El discurso que Holt usaba en su revista estaba fuertemente influenciado por dos acontecimientos clave de su vida: su participación en el movimiento de las Escuelas Libres Norte Americanas, y por coincidir con otros pedagogos que influenciaron en la radicalización de su discurso, como es el caso de Paulo Freire, Everett Reimer o Ivan Illich otros autores con pensamientos similares de los cuales pronto te platicare.

 

Sandra Dodd pionera del Unschooling

Hoy quiero platicarte de una gran persona, que nos enseña, nos transmite e inspira a muchos de nosotros en el mundo del Unschooling.

Ella es Sandra Dodd que nace el 24 de julio de 1953 en Albuquerque, es madre de 3 hijos ya adultos actualmente y es una gran referente en el mundo Unschooling, pues educó a sus hijos con esta filosofía.

Sandra Dodd creció en Nuevo México, asistió a la Universidad de Nuevo México y se graduó a los 20 años con una maestría en inglés y posteriormente de psicología y antropología.

Escribió “Big Book of Unschooling”, y “Moving a Puddle and Other Essays”, libros increíbles que inspiran y nos dan un gran impulso a nosotros los padres que caminamos este sendero, sus artículos se han publicado en revistas de educación en el hogar entre ellas “Home Education Magazine”.
Varios de sus artículos han sido traducidos a varios idiomas, podemos encontrar en su pagina oficial Sandradood.com varias traducciones en español gracias a la colaboración de varias personas.

Sandra siempre estuvo interesada en la educación y el aprendizaje. Aprendió sobre la filosofía de escuelas libres como Summerhill School, y leyó los escritos de John Caldwell Holt. Fue maestra de inglés en una escuela secundaria y se hizo muy consciente de los resultados negativos que percibió de los sistemas educativos convencionales. Ninguno de sus tres hijos fue a la escuela y los tres crecieron radicalmente sin estudios academicos.

Como pueden imaginar, ella es constantemente invitada a realizar conferencias sobre la educación en el hogar y el Unschooling.

Ademas Sandra Dodd ha sido un miembro activo de la Sociedad de Creative Anachronism desde que se unió en la década de 1970.

Frases de Sandra Dood que nos resuenan constantemente:

“Trata de aprender a ser, y de encontrar el aprendizaje en todo tipo de cosas.”

“Los niños que son respetados, son respetuosos.”

Y no puedo marcharme sin antes compartir un vídeo muy pero muy recomendable, bueno en realidad todos sus vídeos son súper recomendables.

Amo a esta grandísima mujer de la cual aprendemos mucho con toda esa experiencia que nos transmite.

Y por ultimo, cuando hablamos de des-aprender lo aprendido, de desescolarizar nuestras mentes.

“No se trata de “solo decir no”. Solo decir no a los años académicos y los horarios escolares y las expectativas de la escuela, los hábitos y miedos y terminología de la escuela. Solo decir no a la separación del mundo entre cosas que son importantes y cosas que no lo son, separar el conocimiento en matemáticas, ciencia, las artes de la historia y la lengua, con la música, el arte y la educación física ocupando sus pequeños lugares insignificantes.

La mayor parte del Unschooling debe ocurrir en el interior de los padres. Necesitan dedicar algún tiempo a catalogar lo que es real y lo que es estructurado, lo que ocurre en la naturaleza y lo que únicamente ocurre en la escuela (y, por tanto, en las mentes de aquellos a los que les dijeron que la escuela era la vida real, que la escuela era el trabajo a tiempo completo de los niños, que la escuela era más importante que cualquier otra cosa, que la escuela los apartaría de la ignorancia, que la escuela los haría felices y ricos y correctos). Es lo que ocurre después de que todas estas ideas sobre la escuela sean desterradas de tu vida.”

– Sandra Dodd

 

¿Conocías a Sandra Dodd?

 

André Stern, Yo nunca fui a la escuela

¿Quién es André Stern?

Si no eres de las personas que se encuentra en el mundo de Unschool, Homeschool o educación Alternativa, seguramente no conoces a André, del cual te hablare por dos simples razones.Primera, porque él es una persona que nunca asistió a la escuela.Segunda, difícilmente lo llegaras a conocer, porque esto no lo leerás en los periódicos, en las televisoras y radios.

 

Desarrollando sus años sin ningún tipo de escolarización, de nacionalidad Francesa, André Stern nacido en 1971, es hijo del investigador y pedagogo Arno Stern,  en numerosas conferencias y talleres, él nos platica su experiencia. Es autor de un libro el cual lleva por titulo “Yo nunca fui a la escuela”, en el cual nos cuenta sus experiencias , para darnos una idea del impacto de su forma de vida, su libro lo encuentras disponible en varios idiomas, Alemán, Francés, Español, Italiano y Húngaro.

¿Pero cuales son sus logros?                                               

André es músico, compositor, luthier, conferenciante, periodista y autor, ademas de ser esposo, y también padre de un niño. Nombrado Director de la iniciativa “Los hombres del mañana”, por el Profesor Dr. Gerald Hüther, investigador en neurobiología avanzada.

Otro de sus logros es contar con los títulos de  promotor de los movimientos “Ecología de la educación” y “Ecología de la infancia”, también funge como Director del Instituto de Arno Stern (Laboratorio de observación y preservación de las disposiciones espontáneas de los niños).

Es uno de los protagonistas de “Alfabeto” , la nueva película del director austriaco Erwin Wagenhofer (“Nosotros alimentamos al mundo” y “Vamos a hacer dinero” ) y co- autor del libro del mismo nombre (ediciones ECOWIN – 2013).

¿Suena interesante, te cuento que más hace?

Su trabajo en los medios y sus actividades de conferenciante en las universidades, se crea desde que los profesionales de la educación y un gran público responde a un creciente interés de la parte de todos los que, de cerca o de lejos, viven y trabajan con niños.

A pesar de nunca haber asistido a a la escuela, eso no fue un impedimento para que se convirtiera en músico, compositor, escritor, conferenciante, periodista.

En el vídeo que te presento a continuación nos habla de su experiencia sin escuela. Nos invita a reflexionar sobre la importancia del juego en los pequeños.

Ya se, ya se, ya te dije en su libro “Yo nunca fui a la escuela” nos relata como fue su vida a través de la absoluta confianza en sus capacidades de auto-aprendizaje que le brindaron sus padres, pero déjame recomendartelo una vez más.

¿Acaso sera posible aprender de alguien que nunca fue a la escuela?

En palabras de André… 

“Mi niñez todo era natural, todo me sonreía.”

El recuerda en su libro, sus días hechos de encuentros y de juegos, como un fluido prospero a salvo de pruebas. Aprendizaje y juego eran para el, sinónimos. El era un niño feliz y su horario era apacible y hermoso, el era un niño feliz y lleno de entusiasmo , esto te lo cuento yo, pero lo puedes encontrar en sus propias palabras, en su libro.

Sus semanas, compuestas de numerosas actividades semanales o estructuradas y de ricas horas improvisadas, eran densas pero libres de estrés, de competitividad, de la búsqueda del rendimiento y de la pelea por la buena nota.

El aprendizaje de André surgió en base a sus intereses, pues sus padres le permitían y le brindaban la confianza de dedicarse en aquello que le interesara. Las disciplinas que lo entusiasmaban eran la  Artesanía del metal, Danza, Fotografía, Literatura, Locomotoras, Coches, Lego Technic, La Magia, Jeroglíficos, Música,Guitarra, La Lutería, el Teatro, El Periodismo y escritura, Las Lenguas utilizando el método Assimil (inglés, alemán, latín, español y continua aprendiendo actualmente otras). Cultura general, a través del arte donde actualmente continua utilizándolo como métodos de referencia.

Otra fuente de descubrimientos “los viajes y los libros”, también aprendió  Informática ,¿Informática?(si leíste bien,ya existía) , a través de este interés especial aprendió a programar.

“Nadie me interrumpía en mi juego, nadie lo invadía, ni lo reprobaba, ni lo animaba”, nos platica en su libro.
“Nadie se inmiscuyó en ellas, nadie las comentó, nadie pensó en interrumpirme, en venir a molestarme a mi observatorio o en animarme a dejarlo por otras actividades más constructivas”, también nos comparte.

¿Sobre la literatura…?

(Comentarios que el nos comparte en su libro).

“En cuanto supe leer, estos libros me dieron acceso a mundos extraordinarios, a conocimientos tanto universales como completamente singulares”.

“Nadie puso una edad mínima para interesarse en el tema y nadie le puso fecha de caducidad”.

“Yo leía a veces desde que despertaba, paraba solo a las horas de las comidas y continuaba de noche en mi cama con la linterna.”

“A veces me encontraba temas duros, pero como nadie a mi alrededor se alarmaba, ni intentaba censurar o edulcorar esas temáticas realistas; estas me chocaban, me preocupaban, pero en ningún caso me traumatizaban”.

“Estos libros, imparciales, que no estaban dirigidos a un público de niños, me proporcionaban todo tipo de información”.

“Libros hermosos, bien impresos, bien encuadernados, libros completos, apasionados, especializados, que llegaban al fondo de las cuestiones; libros técnicos, atractivos, aunque fueran a veces incomprensibles para los no profesionales que éramos; nunca libros escolares”.

En su libro nos permite sentir el calor familiar, y nos comparte la historia de cada uno de sus padres, incluso nos da la oportunidad de conocer la opinión redactada por ellos.

Arno Stern su padre:

“A mi, que hago que los niños pinten no para desarrollar dones artísticos, sino para que se liberen de toda influencia, me duele especialmente enterarme de que un juego vital para el niño se sacrifica, sin que los padres lo lamenten o se queden trastornados”.

“No, no podíamos ni plantearnos sacrificarlo por aprendizajes empobrecedores”.

“Nosotros nunca nos hemos preguntado si nuestra manera de vivir con nuestros hijos era la buena, o si nos equivocábamos no haciendo como los de nuestro alrededor. ¡A cada uno le pasaban tantas cosas enriquecedoras! Nos faltaba tiempo para reflexionar sobre ellas. Sabíamos que la vida es un milagro al que no hay que interrogar”.

“Nosotros nunca hemos dudado ni sentido que era difícil vivir como habíamos elegido hacerlo”.

Michéle Arella su madre:

“No sometía a mis niños a las reglas de la escuela, que intentaban hacerles entrar en el molde de un programa claramente enunciado.”

“Solo queda un término: maternal. Para mí ser “maternal” no es una función sino un estado: un estado de fusión, es decir, de comprensión profunda de la realidad propia de la Infancia”.

“Permitir al niño mantenerse en la dinámica natural que le habita, sin obstaculizarle estúpidamente, es la única función posible del adulto”.

“Aunque la misma prodigiosa fuerza vital esté en todos, cada uno es diferente, y hay que darle a cada uno la ocasión de ejercer su particularidad”.

“Nos queda crear la organización material irreprochable e instaurar las reglas serias que preserven la verdadera libertad.”

¿Pero y la socialización y la integración con el mundo real?

En palabras de André…

“Dejame responder con una pregunta: ¿por qué considerar el contacto con otros niños primordial? ¿No es más bien el contacto con otras personas el que es capital? Considerar a los niños como parte de una categoría distinta de la de los adultos nos lleva a separarlos”.

“¿De verdad parece razonable creer que la socialización se hace frecuentando a niños de la misma edad, en una clase hermética, compartiendo con ellos un programa único definido por las altas instancias? ¿De verdad se puede admitir que la fecha de nacimiento y la situación geográfica de los niños sean los únicos criterios para agruparlos?”.

“Yo he vivido en contacto con la gente y he compartido mi vida permanentemente con los demás: algunos más jóvenes, otros más viejos. El enriquecimiento mutuo venía precisamente de esa diversidad, de ese cosmopolitismo”.

“Yo siempre he estado sumergido en la “vida activa”, la mía y la de los demás, en el baño inmenso, multicolor, inesperado, en erupción, integralmente cosmopolita, de la simple y llana realidad”.

“No he conocido el final de los estudios y la necesidad del paso a la vida profesional, yo nunca he abandonado el terreno”.

“No me ha costado nada “integrarme en la sociedad”. Ni siquiera he conocido en absoluto la necesidad de “integrarme”, porque nunca he estado fuera de ella”.

“Creo que los niños que pasan la mayor parte de su tiempo encerrados en el mismo lugar y con las mismas personas, hay que buscarlos en otro sitio”.

¿Pero hay que ser millonarios para no escolarizar?

En palabras de André…

“Amor, convicción, constancia, apertura de mente, respeto y confianza no se compran”.

“Nuestra prioridad era estar juntos”.

“Ser felices, libres y estar unidos es muy económico”.

“Papá y mamá no necesitaban cubrirnos de regalos monumentales para demostrarnos su amor. No éramos sensibles a la cantidad de juguetes, sino a su calidad; y, como éramos autónomos en ese campo también, no dejábamos que la mercadotecnia y las últimas creaciones de los fabricantes guiaran nuestros deseos”.

 

¿Que hay sobre el aprendizaje?

“Uno nunca deja de aprender. Un conocimiento vivo, adquirido libremente, ni se apaga ni se bloquea. Yo no he olvidado nada de lo que he aprendido con tanta vehemencia”.

“Un aprendizaje vivo está profundamente enraizado en lo cotidiano: no conoce tarifas, no tiene fecha de puesta en marcha o fecha de caducidad, funciona desde el principio; su metodología no conoce jerarquías ni cronologías”.

“La mente siempre está atenta, siempre alerta, encontrando de qué alimentar el aprendizaje a lo largo de la vida”.

“Cualquier niño que estuviera en una situación como la mía, viviría, a su manera, una evolución tan rica, tan múltiple y tan singular como la que yo he vivido”.

Cuando decidimos como padres tomar las riendas de la maternidad y paternidad y no escolarizar a nuestros niños surgen infinidad de dudas, opiniones y preguntas encontradas, pero siempre habrá una luz que nos guié, que nos impulse, y esa luz es el amor, el respeto, la paciencia, ademas de grandiosos libros y personas como André Stern, que están ahí, para iluminar nuestro camino de la libertad y confianza que pretendemos brindar a nuestros hijos para que puedan llegar a SER exactamente ellos mismos, aprendiendo siempre bajo su ritmo y sus intereses.

Siempre lo he dicho, una mente abierta, abre nuevos mundos.

Si quieres conocer más sobre André Stern, aquí su página oficial André Stern (official website)

También te dejo esta otra entrevista que no puedes ni debes perderte.

¿Ya conocías a André Stern?
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